¿QUÉ ES FIC GIBARA?

“Solás no creó un festival para defender el concepto de cine de bajo presupuesto (léase Manifiesto de Cine Pobre de Humberto Solás), desde su fundación creó un proyecto emancipador, que ha transformado a Gibara y a los gibareños. Para eso no solo convocó al cine, sino a todas las artes, y eso es lo que ha caracterizado siempre a este Festival, que lo define y hace único.

Este Festival no ocurre en una sala de cine, se vive en cada calle, en cada plaza, en cada casa de Gibara, y los gibareños son los protagonistas de este gran carnaval de las artes. Ellos crean la magia que lo hace entrañable”.

Jorge Perugorría,
Presidente de FIC Gibara.

El Festival Internacional de Cine de Gibara (FIC Gibara) —otrora Festival Internacional de Cine Pobre, fundado por el realizador Humberto Solás (1941 – 2008)— es un evento anual sin fines de lucro enfocado principalmente en el séptimo arte, y con un carácter multidisciplinario que vertebra el diálogo entre diversas manifestaciones artísticas como las artes visuales, la música, el teatro y la danza.

Pensado para el gran público y con una semana de duración, FIC Gibara se ofrece como plataforma ideal para visibilizar el cine alternativo y de vanguardia estética internacional; es el escenario propicio para el intercambio teórico de cineastas, realizadores, técnicos y especialistas audiovisuales, plásticos, músicos, estudiantes de cine y arte, diseñadores, fotógrafos de Cuba y del mundo.

Jurados, conferencistas y cineastas nacionales e internacionales se dan cita cada año para debatir sobre un cine que se elabora alejado de los presupuestos del mercado. Con una marcada intención comunitaria, el evento resulta único de su tipo en la región oriental de Cuba, desplazando durante siete días el intercambio entre realizadores, productores y profesionales del medio a un contexto distante de los más importantes circuitos cinematográficos de la Isla.


¿POR QUÉ HACER UN FESTIVAL DE CINE EN GIBARA?

En el año 2000, mientras Humberto Solás grababa varias secuencias del primer filme digital cubano, Miel para Oshún, esbozó en Gibara la idea de crear un festival o certamen interactivo donde los cineastas concurriesen para intercambiar experiencias en medio de un ambiente de creación cinematográfica; espacio donde paralelamente se debatirían y expondrían los adelantos tecnológicos del medio cinematográfico y en un futuro, incluso, se filmarían y editarían filmes, como parte de talleres de formación. En abril de 2003 acontece el 1er Festival Internacional del Cine Pobre.

Durante años, con ayuda de instituciones y ONGs que apostaron por el proyecto, se logró iniciar la reanimación de una ciudad detenida en el tiempo, que con el pretexto de la realización del certamen emprendió una iniciativa de reactivación comunitaria sin precedentes para la ciudad de Gibara. Recuperación patrimonial, acceso a las tecnologías y el crecimiento del turismo en la localidad —hoy destino turístico—, son propósitos trazados desde la gestación del Festival.

Hoy el Festival Internacional del Cine de Gibara (FIC Gibara) es, a la vez, continuidad y renacer de aquel Festival Internacional de Cine Pobre, especialmente del importantísimo periodo fundacional conocido como Festival Internacional de Cine Pobre Humberto Solás (2001-2011). FIC Gibara nos conduce entonces a un quinto certamen (2016, 2017, 2018, 2019), que se realizará en julio de 2020.

Gibara, declarada Monumento Nacional en el 2004 y con cerca de 72 mil habitantes, propicia un clima de proximidad ideal para el intercambio y la comunicación de cineastas, artistas y comunidad, con participación masiva de profesionales de la región oriental. Su entorno, caracterizado por esa intimidad de pequeña villa de mar de magnífica arquitectura en el Oriente cubano, ha servido de plató para éxitos de la filmografía cubana como Lucía (1968), El Huésped (1967) y Miel para Oshún (2001).


¿QUÉ PASA EN EL FESTIVAL?

Cine

Además del certamen oficial, que cuenta con siete categorías, durante cada edición se realizan proyecciones especiales, ciclos y muestras temáticas. La sede principal para la sección competitiva es el Cine Jibá, aunque en espacios como la Casa de la Cultura de Gibara se realizan acciones paralelas. También se muestran udiovisuales y obras invitadas en plazas y espacios públicos. Diariamente el apartado teórico del Festival organiza talleres, conferencias y foros abiertos al público, con profesionales del medio cinematográfico. Cada año se presentan a concurso un aproximado de 300 obras, procedentes principalmente de países de América Latina, aunque en las últimas ediciones ha incrementado la participación europea y de América del Norte, y se han recibido obras de la India, China, Kenya, Sudáfrica, Nigeria, Israel, entre otros países. Se estima que, diariamente, asisten a las actividades unas seis mil personas.

Programación colateral

Una de las fortalezas de FIC Gibara es su programación musical, que actualmente concibe aproximadamente 10 conciertos durante la semana de realización. Desde la fundación del Festival, la música ha sido actor constante, pero en las últimas ediciones el cronograma musical del evento ha cobrado un lugar coprotagónico. FIC Gibara es escenario para diversos géneros y exponentes de todas partes del mundo. Por la Plaza Da Silva, sede de los conciertos, han desafiado consagrados y emergentes, entre ellos: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Francisco Céspedes, Fito Páez, Síntesis, Nube Roja, Cimafunk, Kelvis Ochoa, Issac Delgado, Luis Eduardo Aute, y Habana Abierta, entre otros.

Además de la música, las artes visuales también intervienen en la curaduría de FIC Gibara. Espacios públicos y privados se convierten en galerías para exponer singulares muestras de lo mejor del arte contemporáneo de la Isla. Participan igualmente artistas plásticos foráneos,  interesados en esa interacción directa con la comunidad que consume y transforma el arte. Danza y teatro completan el programa de una semana dedicada al séptimo arte y al diálogo entre manifestaciones.

Impacto comunitario

Propiciar el intercambio entre cineastas, profesionales del cine, artistas de diferentes manifestaciones y la comunidad es una de las razones principales de FIC Gibara. Además de intervenir los espacios públicos de la ciudad, el Festival vincula activamente al pueblo gibareño.
Cada año el desfile inaugural que atraviesa Gibara es protagonizado por sus niños y jóvenes, quienes durante la semana participan en talleres de creación relacionados con el cine. Asimismo, se realizan intercambios para descubrir la tradición culinaria de Gibara y encuentros de restauración y arquitectura relacionados con la conservación de la villa. Los invitados se hospedan en casas particulares compartiendo con los habitantes de la comunidad. A la par, FIC Gibara ha comenzado varias acciones de educación medioambiental con residentes y visitantes.